
Dado que está prohibido por ley, aquellas agencias que comercialicen viajes estudiantiles con salida posterior al 31 de enero de 2016 serán suspendidas por el Ministerio de Turismo, o el organismo les cancelará la habilitación.
Los empresarios del segmento advierten una merma del 20 % al 30 % en la cantidad de nuevos contratos, situación a la que se suma un aumento en la morosidad en los pagos. Para compensar las consecuencias de la caída, algunos salieron a vender viajes para contingentes de alumnos de cara al año 2016, lo cual va en desacuerdo con la ley.
La norma que regula la actividad, en su artículo 1°, establece: “Las agencias no pueden comercializar viajes de estudios y/o de egresados que tengan una fecha de iniciación posterior al 31 de enero del segundo año calendario ulterior al de la solicitud o mantenimientos del Certificado Nacional de Autorización para Agencias de Turismo Estudiantil”.
Las agencias no pueden hacerlo más allá de esta fecha debido a que no tienen contratos firmados con los prestadores a 18 años vista. Además, tampoco cuentan con tarifas con tanta anticipación ni las pueden ajustar a la variación de algún otro valor.
Así mismo, la agencia no podría emitir la cuota cero, ni el pasajero pagarla, debido a que, al no tener contratos con los prestadores, no lo pueden cargar en el aplicativo, y porque los seguros de caución que respaldan los acuerdos no tienen tanta vigencia.
El Ministerio de Turismo y la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo (Aaavyt), esperan que la advertencia haya llegado a tiempo para evitar estos males con sus consecuencias en un mercado muy sensible.




