
Por: Carlos Masip. Director de Compartiendo.
El complejo Atlantis está en Bahamas, en Paradise Island y se conecta a Nassau mediante dos puentes para el tránsito vehicular y peatonal. La otra vía de conexión es por el Océano Atlántico que permiten arribar al lugar en diversas embarcaciones.
Este imponente resort impacta a la distancia por su exuberante construcción y más aún cuando se llega a sus puertas. Consta de seis hoteles que están interconectados y que permiten al viajero optar por cualquiera de ellos acorde a su gusto. son: The Cove, The Reef, Spa Mandara, Royal Towers, Coral Towers y Beach Towers.
Todas sus habitaciones son de lujo con excelente decoración en cada uno de sus hoteles que mantienen una categoría superlativa y vistas imponentes desde cualquier ubicación.
Podríamos decir que este hotel es un parque temático que consta de una gran dimensión con mucho espacio al aire libre (jardines, cascadas, lagunas, playa, arena y mar). Además cuenta con todo lo que se pueda requerir en una gran ciudad o destino turístico.
Posee uno de los parques acuáticos más grandes del caribe con toboganes, una laguna, trece áreas para nadar que incluyen tres piscinas dedicadas a los niños, además de inmensas playas de arena blanca y mar cristalino.
Existen diversas atracciones anexas tales como: alpinismo, campamentos, entretenimientos para adultos y niños y distintas actividades acuáticas.
Hay un hábitat para delfines que es uno de los más sofisticados del mundo en donde se ofrecen shows, además de poder nadar y jugar con ellos.
Cuenta con un spa en donde se proporcionan tratamientos curativos y terapias tradicionales, así como un importante campo de golf.
El casino de Atlantis tiene infinidad de máquinas tragamonedas y juegos de mesa. No nos olvidemos recordar los restaurantes que posee, tiendas de grandes marcas internacionales, salones para conferencias, clubes nocturnos, teatro y bares al aire libre.
En definitiva, mucho más que un resort, el Atlantis es un verdadero paraíso para disfrutar. Uno de esos lugares en que uno se pregunta si está soñando o es realidad y por suerte lo es.




