
Junto a las bondades naturales como 22 kilómetros de aguas cristalinas y suave arena, Varadero, a 140 kilómetros al este de La Habana, une su riqueza histórica y patrimonial con una planta hotelera de más de 20 mil habitaciones.
Sobre el final de la península de Hicacos, dodne está ubicada está localidad turística, los visitantes tienen la oportunidad de conocer este territorio desde sus orígenes, recorriendo la Reserva Ecológica Varahicacos, considerada El Otro Varadero.
Esta área conserva 124 hectáreas de bosques con plantas de hojas verdes y pequeños cactos, agaves y mangles, refugios de moluscos, lagartos, aves y mariposas, en la zona de mayor desarrollo turístico del afamado balneario en los últimos dos lustros.
Un estudio del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (Citma) destaca que esa es una de las principales virtudes de la región: sostener un espacio natural sin renunciar al crecimiento hotelero como una alternativa al turismo de playa.
El Área Protegida de Varahicacos es atendida por la delegación provincial del Citma, y constituye un reservorio que cuenta con 220 especies botánicas, 159 de aves y más de 40 especies de reptiles, mamíferos y moluscos.
Uno de ellos, el lagarto Aristelliger reyensi, fue descubierto recientemente allí por uno de los trabajadores y su hábitat está exclusivamente limitado al área de la reserva, acorde con reportes de prensa.
Por otro lado en este lugar funcionó una de las salinas más antiguas de la mayor de las Antillas y el Caribe, y dispone de sitios arqueológicos y pictográficos de gran valor para los estudiosos del tema y los turistas curiosos.
Las cuevas
La Cueva de Ambrosio está catalogada como una de las más importantes con arte rupestre de la isla, cuenta con una extensión de 300 metros y está dividida en cinco salones.
Atesora en su interior cerca de medio centenar de pictografías aborígenes cuya antigüedad está fijada en más de dos mil años, pintadas en rojo y negro, que incluyen desde figuras geométricas hasta estilizaciones humanas.
La espelunca tiene abundante representación de murciélagos, lo cual propició que la Reserva recibiera la certificación por la Red Latinoamericana para la conservación de estos animales.
Otra gruta, la de los Musulmanes, fue descubierta en 1980 e incluye en su visita un recorrido por un sendero en el cual se puede ver la adaptación para la supervivencia de los árboles de hojas pequeñas.
Por el contrario otro grupo posee hojas grandes con brillo, que reflejan la luz para guardar agua como ejemplo de resistencia en el área.
Cuatro especies de cactus se destacan durante la caminata: el Aguacate Cimarrón (Cactus Gigante, que debe su denominación popular a su parecido con esa fruta), la reina de la noche, la tuna y los columnares.
Pero, sin lugar a dudas, el principal atractivo de Varahicacos es El Patriarca, Cactus Gigante, al cual se le atribuye más de medio milenio de vida. Estudiosos en la materia afirman que es el árbol más antiguo de esta nación caribeña y permanece incólume entre dos grandes hoteles y cercano a la franja de playa.




