
Por Carlos Masip – Director de Compartiendo
Si bien la temporada alta aún no había llegado, la cantidad de turistas en cada uno de esos lugares y el clima de alrededor de 25 grados promedio, permitían disfrutar de la playa y el mar.
Por fortuna no nos faltó tiempo para poder recorrer algunos sitios realmente recomendables.
Coordinado por Visión (Asociación de Periodistas y Escritores Latinos de Turismo) visitamos el circuito automovilístico Ascari, en Ronda, en un paraje de belleza natural increíble. Allí pudimos observar que los “tuercas” del automovilismo existen en todo el mundo y más aún si cuentan con recursos económicos como los que pudimos observar allí. Es un club privado en donde sus socios pueden probar autos de competición o de alta cilindrada en el circuito que reúne todos los requisitos de cualquier otro en el mundo.
Dichas pistas no se usan para competencias pero sí para el disfrute de sus socios.
Automóviles de todo tipo observamos en sus garajes – a cuál más atractivo -.
Partimos de allí con el rugir de los motores rumbo al Reservatauro Ronda en donde pudimos conocer las fases de la cría y la selección de toros que se utilizan posteriormente en las lides taurinas. Allí mismo también crían el caballo de pura raza española y el vínculo que debe establecer para lidiar en los eventos con el toro. Tuvimos un almuerzo campero tradicional en donde no faltó el jamón, queso, carne y con tortilla española incluida, realmente un manjar gastronómico que invitó, a su fin, ir a dormir una siesta bajo los árboles….
De allí seguimos el itinerario conociendo un lugar paradisíaco, el Villapadierna Hotels y Resorts. Actualmente está considerado el mejor Spa y Resort del mundo. Participamos de un circuito aromático y único, baño finlandés, turco, piscina, nos faltó solo más tiempo para seguir disfrutando…
El recorrido por este hotel fue exuberante en lujo y detalles. Algunos salones y habitaciones deslumbraban la vista por su decoración, esculturas y pinturas. Los jardines, su piscina y hasta un anfiteatro dejaban ver otra dimensión del turismo de excelencia.
De regreso visitamos Puerto Banús en donde complementamos la dieta del día. Nos detuvimos junto al mar en un típico restaurante en donde no faltó nada. Desde pescado de todo tipo y mariscos hasta variadas ensaladas.
Concluía la intensa y hermosa jornada y nos quedaba una última sorpresa, pasar la noche en el Hotel El Parador de Nerja, ubicado en un acantilado sobre la Playa de Burriana.
El Parador ofrece un acceso directo en ascensor a la playa de Burriana (ubicada bajo el acantilado a 30 metros) y unas vistas maravillosas de la Costa del Sol.
Dispone de una piscina al aire libre ubicada en un parque con extensa arboleda, cancha de tenis y zonas de recreación.
Las habitaciones del Parador son amplias y cuentan con aire acondicionado, balcón o terraza con vistas al mar o a la encantadora ciudad de Nerja.
El restaurante del hotel es elegante y sirve un variado desayuno y platos tradicionales andaluces. Complementa ello su ubicación al borde del acantilado que nos permite recrear la vista con su paisaje de la ciudad y el mar.
Dejamos nuestro último destino visitando la ciudad de Nerja. No nos dio el tiempo para visitar la Cueva de Nerja (Monumento Histórico Artístico) que según nos informaron es imperdible por sus pinturas rupestres y sus estructuras rocosas. Realmente lo lamentamos.
Paseamos por sus callejuelas que se entrecruzan y es muy fácil perderse en ellas. Las construcciones de trazado medieval la hacen sumamente pintoresca por sus muchos ventanales cubiertos de flores. Se suma a ello tiendas y bares tradicionales que completan la belleza de esta Ciudad.



