
Uno de los destinos más visitados por el turismo extranjero en la Argentina es el Archipiélago de Tierra del Fuego, constituido por numerosas islas y canales que se comparten con el vecino país de Chile.
Una travesía que descubre bosques de características únicas, más de 200 especies de aves, glaciares de muy fácil acceso y lagos para aventuras náuticas en el extremo sur de la región Patagónica.
El territorio fueguino se encuentra al sur del Estrecho de Magallanes, conformado por la denominada Isla Grande -la de mayor tamaño en toda Sudamérica- así como cientos de islotes e islas menores que llegan hasta el Cabo de Hornos, entre los océanos Atlántico y Pacífico. Un área que fue divida entre Argentina y Chile a finales del siglo XIX.
De lado argentino, la Isla Grande de Tierra del Fuego ofrece tres importantes centros turísticos: Ushuaia, bañada por el Canal de Beagle; Tolhuin, en el denominado “Corazón de la Isla”; y Río Grande, sobre la costa atlántica.
La Isla de los Estados también forma parte del territorio nacional, cuyas costas son muy irregulares y sus picos montañosos -que dividen la zona en cuatro penínsulas- se conservan casi todo el año pintados de blanco.
La vía de acceso a través de la cual se recorre todo el territorio es la Ruta Nacional 3, que parte desde la provincia de Buenos Aires y recorre todo el litoral atlántico de la Patagonia, así como las Rutas Complementarias 5, 8 y sector Norte de la 9.
En el camino uno de los atractivos que más sorprende a los viajeros -principalmente europeos- son las grandes extensiones de tierra virgen y bellos paisajes.
El sector norte de la Isla Grande de Tierra del Fuego se caracteriza por una estepa patagónica marcada por la presencia de gramíneas y arbustos, así como áreas más húmedas que permiten la cría de vacas y ovejas.
También se avistan en la zona de estancias algunos guanacos, zorros y numerosas especies de aves cuando la ruta comienza a acercarse al mar, ya que muchas de ellas emigran desde el Ártico y permanecen en la Reserva Costa Atlántica durante el verano.
Muy cerca se encuentra el “parque fueguino”, un área de terreno más escarpado donde se avistan bosques de ñires y lagunas. Allí se encuentra una Reserva Provincial, en la que hay numerosos cascos de estancias ganaderas y algunos aserradores.
El límite natural entre norte y sur es el Lago Fagnano, en cuyas orillas se erige la comuna de Tolhuin, un amplio valle erosionado por glaciares que contiene el mayor cuerpo de agua dulce de todo el Archipiélago
La ruta asciende luego por el faldeo de los Andes, donde se distingue el bosque subantártico o magallánico en el que crecen lengas, guindos, ñires, calafates y matas negras y cruza la Cordillera por el Paso Garibaldi.
Finalmente el camino desemboca en el Parque Nacional Tierra del Fuego y bordea la costa del Canal de Beagle para hacer una parada obligada en la ciudad de Ushuaia.
Centros turísticos
Ushuaia está en plena Cordillera de los Andes. La ciudad fue construida casi en su totalidad por presidiarios y se encuentra rodeada por los montes Martial, Olivia y Cinco Hermanos. Es la capital de Tierra del Fuego y el poblado más austral del planeta.
El destino ofrece desde actividades deportivas como navegación, trecking, esquí, golf, buceo y escalada en hielo, hasta culturales que descubren la verdadera historia que le dio vida a este lugar hace poco más de 100 años. Para destacar: el servicio de hotelería de primer nivel y una gastronomía en la que se distinguen la centolla y el cordero patagónico a la cruz.
Según cuentan los pobladores, su nombre en lengua yámana significa “bahía mirando al poniente”. Y es por ello también un destino por excelencia para el amarre de importantes cruceros.
Tolhuin: más conocida como el “Corazón de la Isla” -por su traducción en lengua ona. La comuna se sitúa a mitad de camino entre Río Grande y Ushuaia, cuando le meseta comienza a elevarse hacia las montañas.
Destacada por ser la urbe más joven del territorio, se sitúa a orillas del Lago Fagnano con una variada infraestructura de servicios, entre lujosos hoteles, cabañas y campings para los que gustan de las opciones al aire libre en temporada estival.
La estratégica ubicación de la Comuna de Tolhuin, en el límite de la cadena montañosa cordillerana y la llanura fueguina, la hacen acreedora de un microclima que difiere al de otras ciudades de esta misma provincia. Esta condición permite al destino ser uno de los más elegidos para la práctica de actividades en contacto con la naturaleza, entre paseos náuticos, pesca, trecking o cabalgatas.
Río Grande es la primera ciudad fueguina que el viajero encuentra por vía terrestre y una de las que posee mayor población dentro de la Isla. Convertida en la capital hemisférica de la pesca de truchas, por la abundante cantidad de ejemplares que habitan sus ríos, sorprende al turismo con museos, sitios y monumentos históricos, una reserva natural y varias estancias rurales.
Fauna, Glaciares y Turberas
La fauna más representativa se constituye por alrededor de 200 especies de aves, entre pingüinos, albatros, petreles, gaviotas, cormoranes, ostreros, playeros, patos, cauquenes, bandurrias, jotes, cóndores, águilas y halcones.
Entre los mamíferos terrestres se destacan guanaco, zorro colorado, roedores como el tuco-tuco y pequeños ratones de campo, entre los autóctonos; mientras que entre los introducidos hay conejo, zorro gris, castor, visón y peludo o armadillo. También habita el ciervo colorado en la Isla de los Estados y el reno en el Archipiélago de las Georgias del Sur.
Finalmente, en el Mar Argentino que circunda la Isla Grande y la Península Antártica, se avistan diversas especies de lobos marinos, delfines (incluida la orca), toninas, ballenas y focas. Además, a lo largo de las costas del Canal Beagle vive la nutria marina, una especie amenazada según la Lista Roja de Mamíferos Argentinos.
En cuanto a la geografía, a diferencia de otras zonas cordilleranas de la Argentina, los picos de las montañas están más accesibles y no requieren de grandes esfuerzos físicos. Por ejemplo en las afueras de Ushuaia una corta aerosilla acerca al viajero hasta el Glaciar Martial, a poco más de 800 metros de altura.
La vegetación se distingue por la presencia de turberas, una denominación que refiere a las comunidades vegetales que ocupan los fondos de valles emplazados entre los Andes Fueguinos, cuyas texturas y colores sorprenden los turistas.
Fuente: Telam




