Estuvimos de Nuevo en St. Kitts, y esta vez para tomar parte de la Conferencia sobre el Estado de la Industria (State of the Industry Conference), organizada anualmente por la Organización de Turismo del Caribe, CTO por sus siglas en ingles, la cual se llevó a cabo del 10 al 12 de octubre de 2012.
La Conferencia sobre el Estado de la Industria fue el marco ideal para presentar a la nueva presidenta de la Junta Directiva del Consejo de Ministros de la CTO para los próximos dos años, Beverly Nicholson-Doty, Comisionada de Turismo de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos de Norteamérica, para dilucidar soluciones a los problemas y analizar oportunidades y perspectivas del turismo en el Caribe. Se escogió además al “Junior Minister” de la región, triunfo que recayó en el estudiante jamaiquino O’Brian Lewis, quien se convirtió en el ganador del Congreso Turístico de la Juventud.
Una veintena de medios caribeños e internacionales fueron invitados a esta conferencia que viene a ser una versión concentrada de la extinta CTC (Conferencia de Turismo del Caribe), la cual tuvo una vida útil de tres décadas. Hoy, debido a la situación económica mundial y a los signos de los tiempos, las orquestas en vivo de aquellas lucidas fiestas bailables -smoking para los caballeros y trajes largos para las damas, quedaron en el recuerdo de aquellos años dorados del turismo internacional. En vez de mil delegados hoy se inscribe una tercera parte, pero “están los que son” siendo que los temas a tratar son los actuales, vitales e ineludibles, por lo que el evento es imperdible.
Y es que todo ha cambiado al punto de “lo que es arriba es abajo”. El Marriott de St. Kitts fue el escenario del encuentro, y en su discurso de apertura, el presidente saliente de la CTO, Richard Skerritt, se paseó los logros de los últimos dos años, que es el periodo que dura la presidencia de la CTO. Con su natural carisma y simpatía insistió en retos claves como la unidad, el marketing regional, el transporte y las políticas impositivas y de inversión: "Nunca los sectores público y privado han estado tan cerca como ahora, y debemos tomar ventaja de ello", dijo.
Y “para muestra un botón”. Cuando en la vida habíamos visto que el presidente de la CHTA, la Asociación de Hoteles y Turismo del Caribe (CHTA), estuviera a sus anchas en una cumbre de la CTO? Richard Doumeng, estuvo presente interactuando con todos y tomando parte en las sesiones de la conferencia.
Bajo el lema “Desarrollando una estrategia ganadora para el turismo”, la Conferencia sobre el Estado de la Industria fue precedida por una serie de reuniones de negocios, incluida la reunión del Consejo de Ministros y Comisionados de Turismo, durante la cual se produjo la elección de la nueva presidenta de la junta directiva de la CTO.
La noche inaugural mostró una vez más que Skerritt ha sido un brillante líder dentro de la organización, tratando exitosamente de suavizar las polémicas, dejando un halo armónico en la industria. El Ministro de Turismo y Transporte Internacional de St. Kitts fue escuchado por última vez en su papel de cabeza de la CTO: "Hemos logrado una visión más sólida y realista de la efectividad de nuestra organización. Dos años atrás era urgente cambiar la percepción en varios de nuestros miembros de CTO de que nuestra estrategia de marca en Norteamérica y Europa no estaba dando el adecuado retorno de nuestra inversión. Uno de los mayores retos ha sido lograr que los países miembros contribuyan al fondo de mercadeo regional, y continúa siéndolo”. Continuó diciendo que en los dos años de su gestión “han cambiado dramáticamente las demandas y expectativas de los visitantes, gracias al rápido ascenso de las redes sociales y teniendo como máxima prioridad disfrutar de más servicios y ofertas por el mismo precio que antes, o incluso por menos dinero”. Skerritt no ahorró artillería volviendo a insistir en problemas como los impuestos a la aviación comercial y su impacto en el alza de los boletos de avión, el precio del petróleo y su reflejo en la actividad de cruceros, las trabas que existen en contra de un mayor y mejor transporte intrarregional en el Caribe, y por supuesto fue enfático al denostar en contra del leonino impuesto británico al Caribe, que sin embargo favorece a Hawaii.
El presidente saliente de la CTO afirmó que dicho impuesto (llamado APD), es un ejemplo de “política impositiva llevada al extremo de la locura”. Dijo que lo más resaltante en términos de escala es para qué son usados los ingresos que el mismo genera, siendo que gobierno británico está tomando cerca de tres mil millones de libras esterlinas anuales de los bolsillos de los viajeros para gastarlos en programas domésticos que nada tienen que ver con los viajes aéreos o la industria de la aviación, y que al menos se esperaría que fuera empleado en mejorar los servicios y la seguridad en la industria de viajes”. El Caribe pierde anualmente unos 90 mil turistas como resultado de su implementación hace ya casi tres años.
Y continuó: "Los aviones, los barcos de cruceros y los hoteles no se llenan por sí solos, sin embargo muchos de los líderes de nuestro turismo aún operan como si sólo hiciera falta abrir las puertas de nuestros destinos para que los consumidores aparezcan automáticamente”. Y concluyó: “Es responsabilidad de cada uno de nosotros asegurar que la gente del Caribe entienda mejor por qué el turismo es tan importante para su sustento, y adquirir las habilidades para contar mejor la historia del Caribe al tiempo que damos a nuestros visitantes un servicio de calidad mundial. También debemos proteger a nuestra industria de los impuestos exagerados, y a la vez mejorar la situación fiscal de nuestros gobiernos. Debemos, además, dejar a un lado las diferencias que nos separan para realmente actuar conjuntamente y hacer del Caribe el más popular destino de clima cálido en todo el planeta y durante todo el año”.