Las suites más caras de los hoteles de Buenos Aires

Detalles y servicios exclusivos en un recorrido por las habitaciones que suelen ocupar viajeros corporativos de alta gama, celebridades y políticos extranjeros.

Un Buenos Aires desconocido para la mayoría de los porteños. Que está a la vista de todos y, a la vez, se oculta entre las estructuras de mansiones de la Belle Époque o de edificios modernos y grandilocuentes. Que se alza frente a quienes pasan apurados, más preocupados por llegar puntualmente al trabajo que por detenerse ante los detalles de sus fachadas. Que contrasta con la creciente pobreza en la Ciudad.

Un Buenos Aires elegante y glamoroso que se plasma en el lujo de los hoteles cinco estrellas. Un mundo creado y diseñado a la medida de los viajeros de alta gama.

Un paseo por las suites más caras y lujosas de Buenos Aires
Empresarios, ejecutivos y profesionales -también celebrities del mundo del espectáculo y, diplomáticos de alto rango- suelen alojarse entre dos y tres noches en los hoteles más importantes de la Ciudad y, en general, arriban desde Estados Unidos, principalmente, y también de Europa, Asia y Latinoamérica. Son los que hacen crecer el sector: la mayoría de los hoteles como el Faena, Four Seasons, Palacio Duhau-Park Hyatt, Alvear Palace, Hilton, Park Tower y Sofitel Recoleta tienen una ocupación promedio del 80%.

Hasta la puerta de cada uno de estos establecimientos podemos llegar todos. Incluso hay quienes habrán entrado a comer en alguno de sus restaurantes. Pero, ¿cómo son las suites más lujosas?; ¿qué hay adentro, cuánto miden, qué servicios especiales ofrecen a sus huéspedes?

Ingresamos en algunas de las suites más caras de la ciudad de Buenos Aires y acá te las mostramos.

Faena Hotel Buenos Aires

La creación del empresario Alan Faena no deja indiferente a quien pise sus instalaciones. Hay algo de atmósfera envolvente, desde los aromas hasta la disposición de los ambientes que van atrapando a medida que uno recorre sus particularmente oscuros pasillos.

Sin dudas, el Faena rompe con todos los parámetros establecidos. Y esto tiene mucho que ver con las creaciones de su diseñador, el francés Philippe Starck, reconocido mundialmente por sus excéntricos y grandilocuentes trabajos. Cada una de las 88 habitaciones y 85 residencias (sí, también hay quienes viven allí de manera permanente) llevan su impronta innovadora.

Inaugurado en 2004, el hotel se construyó sobre el antiguo silo El Porteño. Fileteados, flores, cintas, hojas y pájaros se combinan con frases e imágenes de personajes populares en medio de sus amenities, además de sillones alados, unicornios, vidrios cincelados, cristal de Baccarat y espesos cortinados de terciopelo o satén rojo. Los colores elegidos no son casualidad. El rojo está presente porque es “símbolo de fe y valor”; el blanco “de la impecabilidad” y el oro, “símbolo de gloria”.

La suite más lujosa del hotel se llama F. Así, a secas. Una letra, mucho peso. “Nos propusimos brindar a Buenos Aires una nueva época y así creamos un nuevo estilo, un nuevo imperio”, aseguró Roberto Brocca, gerente general, al tiempo que explicó: “En toda la ambientación nos inspiraron edificios como los de las confiterías Las Violetas y El Molino, con sus doradas arañas, sus pisos de mármoles italianos y sus vitrales franceses, así como El Obrero, aquel bodegón perdido en las entrañas del barrio de La Boca, en donde el vino aún se sirve en pingüinos”.

Hay obras de artistas argentinos como Mondongo, Emiliano Miliyo y Pablo Siquier. Una alfombra inmensa de rosas rojas recorre el piso de la suite. Fue diseñada especialmente para ese espacio, al igual que la mayoría de los muebles, excepto por la mesa de comedor y los sillones del living que son piezas únicas, elegidas especialmente en tiendas de anticuarios de San Telmo.

Una inmensa biblioteca separa los ambientes de la suite. Allí se levanta como si fuese una pared, con libros, detalles y adornos. Un muro. Parece que la suite finaliza ahí. Pero no, la biblioteca en verdad es una puerta a través de la cual se ingresa hacia la parte del dormitorio principal de la Suite F.

Otro detalle: el jabón tiene esencia de coco y está exclusivamente diseñado por el hotel, así como la fragancia que tiene esencias naturales de pino, madera de guayaco, de cedro, sándalo y rosas.

Precio de la Suite F: 12.000 dólares la noche + IVA

Four Seasons Buenos Aires

La cadena canadiense de hoteles de lujo se instaló en nuestro país en el 2001. Sí, durante la crisis política y económica que atravesaba la Argentina. Un detalle que no es menor, porque esto le sirvió como estrategia para pisar fuerte desde su arribo y hoy es uno de los hoteles mejor posicionados.

Ubicado en Recoleta, combina una mansión de estilo francés de principios del siglo XX y una torre contemporánea con 165 habitaciones. Sin dudas, La Mansión es la joya del hotel y allí es donde se encuentran las seis suites más importantes. Construida en 1920, forma parte del patrimonio histórico de la Ciudad y fue el regalo de bodas de Félix Álzaga de Unzué a su prometida Elena.

La Suite Presidencial incluye un baño que es “uno de los pocos en su estilo en el mundo”, según contó Gabriel Oliveri, director de Marketing del Four Seasons Buenos Aires y agregó: “Tiene 30 metros cuadrados totalmente cubiertos con mármoles italianos y piletas y canillas en oro”, agregó.

Otra de las más lujosas es la Suite Álzaga Unzué, de 123 metros cuadrados. Su decoración es de estilo francés, con muebles de diseño moderno y piezas vintage únicas importadas y elegidas especialmente para esa suite. El toilette tiene los pisos de mármol hasta la mitad de la pared, con espejos tallados a mano y piedra onix.

El espacio tiene una “estética femenina” y la cama es adornada por una corona de reina sobre la que caen telas de color beige de seda Shantung, haciendo de la suite un homenaje al amor del matrimonio aristocrático porteño de principios del siglo XX. Todas las amenidades de los baños son de la reconocida marca francesa L’Occitane.

Precio de la Suite Presidencial: 10.000 dólares por día.

Precio de la Suite Álzaga Unzué: 4.000 dólares por día.

Palacio Duhau-Park Hyatt

Pocos jardines son tan espléndidos como el del Hyatt-Duhau. Azaleas rebosantes, mini escaleras por las que el agua baja diáfana y serena hasta llegar a una fuente, mesas prolijamente distribuidas en las que los huéspedes o el público disfrutan del restaurante. Y al frente, cuando uno cree que ya vio todo lo pomposo que puede ofrecer este espacio abierto, asoman los balcones de un auténtico palacio: el famoso Duhau del arquitecto León Durge, que data de 1934.

Este hotel tiene dos edificios. En la parte contemporánea hay 142 habitaciones y se accede por la calle Posadas. El Palacio, por su parte, cuenta con 23 suites y son las más opulentas.

El icónico Duhau fue restaurado en 2006, pero conserva su arquitectura original. En esta residencia se encuentra la suite principal, llamada también Duhau. De 160 metros cuadrados, está en el cuarto piso. Tiene un balcón-terraza que bordea todo el espacio y ofrece una vista privilegiada: el coqueto jardín.

La decoración contemporánea se combina con el marco original de la Belle Époque de Buenos Aires. Los muebles fueron hechos a medida y muchos traídos especialmente del exterior para la suite. Las sábanas y colchones son fabricados en Argentina y diseñados con medidas especiales. Las almohadas, en cambio, son brasileñas, hipoalergénicas y están hechas en un 70% de plumas y un 30% de plumón. Las amenidades que ofrecerán a partir de noviembre serán de marca nacional: Fueguia 1833.

Para aquellos huéspedes VIP como políticos y diplomáticos que requieren mayores niveles de seguridad, la Suite Duhau tiene todos sus ventanales blindados. Además, cuenta con un exclusivo acceso privado si el cliente así lo solicita.

 Todo el servicio de housekeeping (limpieza y mantenimiento de habitaciones y áreas comunes del hotel) y butlers (mayordomos) está en permanente contacto con los huéspedes atendiendo a sus necesidades o pedidos especiales. Como el Duhau cuenta con su propia florería, suelen preparar arreglos especialmente armados de acuerdo con los gustos de los clientes. También pueden solicitar una cena personalizada por los chefs del hotel, quienes la preparan en la cocina y la despachan desde la kitchenette.

Alvear Palace Hotel

Un símbolo indiscutible de la Belle Époque, abrió en 1932. Fue construido especialmente para albergar a la gran cantidad de visitantes europeos que venían a Buenos Aires para entonces. Fiel a su estilo elegante, ostentoso y con gran cantidad de detalles decorativos, el hotel es referente en materia de lujo.

Pasar por el frente, sobre la Avenida Alvear, es sinónimo de ver a los botones esperando pacientes a los huéspedes, prolijamente vestidos de smoking, galera y guantes blancos.

Adentro, la decoración obedece a los colores que predominan en este estilo francés. Dorado, rojo y blanco se combinan con arabescos, espacios amplios, arañas y la sofisticación que lo distingue. La Suite Royal, por su parte, es la más lujosa de este sector “tradicional”.

Pero en 2017 se inauguraron dos nuevos pisos donde antes funcionaba el salón de eventos del hotel. Ahora, en los pisos 10 y 11 hay flamantes suites que si bien conservan todos los detalles refinados propios del estilo del Alvear, tienen una impronta más contemporánea, con un estilo clásico moderno francés.

Un vestíbulo amplio de techo altísimo aloja a estas suites, entre las cuales se encuentra la más lujosa de este nuevo sector: la Roof Garden Suite, de 100 metros cuadrados. Cuenta con living, comedor para 6 personas, dormitorio, balcón, toilette y un baño en mármol de Carrara y Marquina negro. Los muebles fueron diseñados especialmente para cada uno de sus ambientes: los pisos son de roble de Eslavonia, las lámparas de alpaca y los géneros, franceses. Allí se puede ver el equilibrio logrado entre el espíritu tradicional y clásico con los toques actuales que la hacen atemporal.

Las sábanas, al igual que las almohadas de plumas, son importadas y confeccionadas en algodón egipcio de 500 hilos. Para brindar mayor confort, los colchones se cambian cada dos años aproximadamente. Los productos para la higiene personal también son traídos del exterior: la marca elegida es la parisina Hermès.

Más allá de los turistas, suelen alojarse allí diferentes políticos y famosos que visitan nuestro país. Entre ellos, estuvieron Michel Temer, Ángela Merkel, Tom Cruise, Elisabeth Olsen y la Reina Margarita de Dinamarca.

Precio de la Suite Royal: entre 3.000 y 5.000 dólares la noche.

Precio de la Roof Garden Suite: entre 1.400 y 2.300 dólares la noche dependiendo la temporada.

Hotel Hilton Buenos Aires

Se convirtió en un sinónimo de las entregas de los Premios Martín Fierro y muchos recuerdan el característico lobby de este hotel de Puerto Madero porque varias escenas de la película argentina Nueve Reinas fueron filmadas allí.

Su estructura está conformada por un impactante atrio en ese lobby que se eleva siete pisos y está cubierto por un techo de vidrio de 700 metros cuadrados. Esa gran cantidad de cristal es lo que le da la luz natural a todo el Hilton, inaugurado en el 2000.

La otra gran particularidad es que los pasillos de las habitaciones y suites dan a ese gran vestíbulo que recibe a todos los huéspedes, excepto los dos últimos pisos, el 8º y el 9º, ocupados por las suites ejecutivas.

Desde allí no hay vista al lobby, un detalle que brinda más privacidad a los huéspedes, detalló Mariano Cannello, director de Desarrollo de Negocio, Ventas & Marketing. Por ese mismo motivo, en el octavo piso ofrecen una recepción exclusiva para aquellos clientes VIP, donde pueden realizar el check-in / check-out y recibir atención, sin necesidad de utilizar la recepción principal del lobby.

En el noveno piso se ubica la Suite Presidencial. Moderna, luminosa y amplia, posee 416 metros cuadrados de los cuales 70 corresponden al vestíbulo. Con luz natural en el techo, el espacio es funcional y adaptable para realizar eventos como cócteles con capacidad para hasta 80 personas.

Además, la suite más importante del Hilton cuenta con una habitación principal seguida por un baño completo con amenidades L’Occitane que hasta tiene ducha escocesa además de jacuzzi y closet. Hay una segunda habitación y un comedor con capacidad para hasta 12 comensales.

Por su parte, el living está equipado para reuniones y cuenta con un sistema digital que permite controlar la iluminación, las cortinas y la pantalla. Desde allí se puede acceder al amplio balcón: es la perla de la Suite Presidencial por su vista privilegiada y panorámica de Puerto Madero.

Precio de la Suite Presidencial: 5.000 dólares.

Park Tower

Para hablar del Park Tower primero hay que arrancar por su “hermano”, el Sheraton, que fue el primer hotel de cadena que hubo en Buenos Aires, inaugurado en 1972. Ubicados uno al lado del otro en Retiro, ambos pertenecen a la cadena Marriott.

El Park Tower es el hotel de lujo de la marca y así lo demuestra la Suite Presidencial en el piso 23. Con 380 metros cuadrados, la sensación de recorrer cada uno de los cinco amplios ambientes más el vestíbulo es la de adentrarse en un libro de historia con muchas imágenes de cortesanos franceses. Pero no es Francia ni estamos en el 1700. Sin embargo, el estilo Luis XV de la suite es su sello distintivo. Cuadros, esculturas, adornos y arañas se mezclan formando una perfecta combinación rococó.

Andrés Hasdeu, director de ventas, aseguró que todo el mobiliario que se encuentra allí fue comprado en tiendas de anticuarios de San Telmo.

 El sector privado consta de una habitación matrimonial con dos baños completos, una habitación con dos camas con su baño en suite y una tercera habitación que, en general, es destinada para el personal de seguridad o doméstico. Entre los huéspedes suele haber muchos diplomáticos, políticos y distintas figuras internacionales: muchos de ellos llevan su propia custodia o personal.
La parte destinada a la actividad social consta de un ambiente con una mesa comedor para 10 personas y una cocina contigua, donde toda la vajilla que se utiliza es plata, porcelana y cristal. Tiene además un living con un escritorio de trabajo y un toilette.
La marca utilizada para los productos de higiene personal en los baños es Le Marqué, de industria nacional.

En caso de que el cliente no se hospede con su propio personal, el hotel cuenta con el servicio de un mayordomo las 24 horas.

Precio de la Suite Presidencial: entre 3.000 y 4.000 dólares la noche, según la temporada.

Sofitel Recoleta

Es el segundo hotel de la marca que funciona en el mercado local junto a Sofitel La Reserva Cardales. Pertenece al grupo Accor, propietario también de otras cadenas como Ibis, Novotel y Mercure.

Con una ubicación privilegiada para el turismo, justo frente al shopping Patio Bullrich, en ese edificio funcionaba anteriormente el hotel The Brick Buenos Aires MGallery.

De estilo contemporáneo, con una majestuosa fachada de ladrillospara conocer la Suite Imperial hay que tomar el ascensor hasta el piso 18. Tiene 94 metros cuadrados distribuidos en dormitorio, living, escritorio, baño con bañera de hidromasaje y ducha separada y amenities de la marca francesa Lanvin.

Alejandro Geis, gerente general de Sofitel, destaca que uno de los mayores valores que ofrece la marca es el “buen dormir” y para esto tienen desarrollado un concepto llamado My Bed, a través del cual se deben cumplir ciertos estándares de calidad para los huéspedes.

Más allá de ofrecer un menú de almohadas (cervical, firme, hipoalergénica o de plumas de ganso), la cama posee “absorción de todos los movimientos”, las sábanas utilizadas son de 400 hilos y los edredones y almohadas están confeccionados con plumas de pato y materiales anti-ácaros y antialérgicos.

Esta suite no ofrece servicio de mayordomo, pero sí tienen personal entrenado que se encarga de observar en todo momento que el cliente se sienta a gusto.

Precio de la Suite Imperial: a partir de 700 dólares por noche.

Otras opciones

Perteneciente al mismo grupo que el Alvear Palace, el Alvear Icon Hotel & Residences fue inaugurado en 2017. Cuenta con 159 habitaciones. De ellas, The Icon Suite es la más lujosa del hotel emplazado en Puerto Madero. Está en el piso 17 y se divide en un hall recibidor revestido en mármol, dormitorio, living, estudio con escritorio, comedor para ocho comensales, baño completo y toilette. Cuesta entre 1.300 y 1.500 dólares.

El Hotel InterContinental tiene 313 habitaciones, de las cuales dos son Presidenciales. Cada una tiene 198 metros cuadrados y están ubicadas en los pisos 18 y 19. El valor ronda los 1.500 dólares + IVA y su diseño es contemporáneo.

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