21 agosto, 2019

Acapulco busca su renacimiento

Héctor Astudillo, gobernador del estado de Guerrero, al que pertenece el llamado “Triángulo de Sol”, que forman Acapulco, Taxco y Zihuatanejo-Ixtapa, lo tiene claro, al afirmar que “es un lugar excepcional y un maravilloso centro de diversión”, que “no solo es un enclave turístico, dado que, también, cuenta con un gran componente histórico”.

Recordó que la ciudad fue”el punto de partida para conseguir la independencia de España”. Lugar de una gran fuerza histórica, “somos en el sur de México los anfitriones turísticos, con ganas de hacerlo bien y el mar más cercano a la capital del país”, apuntó.

Jesús Rodilla, subsecretario de Promoción Turística del estado de Guerrero, señaló que tanto las autoridades, como los empresarios, como las gentes del lugar “están ocupadas, más que preocupadas, en decirle al mundo que tenemos una franja segura, llena de atractivos” y que “las nuevas generaciones pueden enamorarse de este multidestino maravilloso”.

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Acapulco con sus 20.000 habitaciones hoteleras, tiene repartida la ciudad en tres áreas: la tradicional; la dorada, donde se ubican la mayoría de los hoteles y discotecas; y la diamante en la que se levantan los complejos de más reciente construcción, como es el caso del Mundo Imperial, grupo que gestiona tres complejos hoteleros en este destino de playa, con una capacidad de dos 2.054 habitaciones, 10 restaurantes de gran prestigio, 2 campos de golf, 2 Spas, así como un centro de Congresos y Convenciones con 22.500 metros cuadrados, más 52 salones hasta para 20.000 personas; un auditorio de conciertos y espectáculos para 4.000 personas.

Al encontrase a 365 kilómetros de la ciudad de México DF. A tres horas de camino, es un destino escogido para disfrutar de los fines de semana. Con un millar de habitantes, Acapulco vive casi exclusivamente del turismo, desde que en los años 60 se hizo famosa al ser escogida para vacacionar por los artistas de Hollywood.
Y a parte de sus playas y sus vistas excepcionales de la bahía, ¿qué hay que visitar? Pues, desde luego, el fuerte de San Diego, uno de los mejor conservados del Pacifico, que acoge el Museo Histórico, su catedral y la zona de La Quebrada donde se llevan a cabo los espectaculares saltos de los clavadistas desde un acantilado a 35 metros de altura.

Otro símbolo de Acapulco es el hotel Los Flamingos, que surgió en torno al “escondite de la pandilla de Hollywood. Entre los años 1950 y 1984, acostumbraba a reunirse allí artistas como Jhon Wayne, Johnny Weissmuller (Tarzán), Cary Grant, Fred Mc Murray y Red Skelton, entre otros. Allí, precisamente, está La Casa Redonda, que era en la que vacacionaba Tarzán.

El recuerdo de la época gloriosa de Acapulco, cuando era visitado por personalidades como John Kennedy, Frank Sinatra, Orson Welles o Walt Disney, aún permanece como un perfume de nostalgia en el ambiente, con un pequeño museo en el que se aprecian algunas fotografías en blanco y negro de los distinguidos visitantes que venían a admirar como saltaban los clavadistas.

Escrito por: Andrés Alonso

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